¿Cómo se puede sentir un niño más feliz compartiendo su vida con desconocidos delante de una pantalla de ordenador que estano con las personas que le rodean?
Bajo mi punto de vista, este hecho resulta demasiado asombroso. Ya no sólo dejamos que los niños se muevan libremente por un mundo que conocemos parcialmente, como es el de Internet, si no que no ponemos remedios a problemas tan graves como éste.
Vale que los niños hayan nacido en una generación diferente a la que sus padres lo hicieron, que no se da el mismo valor a las tradiciones, pero me resulta demasiado triste que casi la mitad de los niños seguren que son felices delante de una pantalla.
Creo que los padres de esos niños deberían sacarlos a la calle y darles a conocer lo que el mundo les ofrece y las grandes oportunidades¡y satisfacciones que puede producir cualquier entorno de su vida cotidiana.
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